Los aparatos ya no son una molestia visual ni espacial sobre las barras de trabajo, pues existe la posibilidad de empotrarlos en los muebles y elegirlos según nuestros gustos y necesidades.
Un modelo semi-industrial es lo ideal si tu pasión por la cocina va más allá de la comida diaria. Además de ser más fácil de limpiar, las parrillas y hornos trabajarán profesionalmente, con mejor control de temperatura.
Las combinaciones de colores y los volúmenes suspendidos son una propuesta excelente si tu cocina está muy cerca de la sala, para darle calidez e integrar los espacios.